Cuando es preciso crecer

INVERSIONES NECESARIAS

Cuando los nostálgicos recuerdan la historia de Villa Gesell, resaltan la epopeya de Don Carlos. Obviamente, no estaríamos acá sin su fecundo y constante accionar dirigido a “hacer” la ciudad, Y claro, para entrar hay que salir, como se dice en el fútbol. El “Viejo Gesell” debió transformar en ecosistema, de tal manera que la transformación que tuvo la zona desde su llegada hasta los primeros 40 años, la hizo irreconocible. No en vano Gesell tuvo durante años, el más alto índice de construcción en el país. Apoyado este proceso por el fundador con la implementación de el “Plan galopante”. Y entonces, acompañando la construcción de las viviendas particulares, llegaron las grandes inversiones y Gesell pasó a ser uno de los mejores lugares turísticos del País. Gracias a los inversores importantes... Entonces...


El desarrollo turístico requiere de esa nueva dinámica política que es capaz de mejorar los negocios turísticos Villa Gesell en el corto, mediano y largo plazo.
El tema de la competitividad de los países se ha convertido en una de las preocupaciones prioritarias. Esta ha sido el centro magnético de la investigación y de la política económica durante muchos años en todas partes del mundo y en todo sector económico, incluyendo la actividad turística.
A menudo escuchamos en el ambiente del turismo frases y reflexiones sobre los problemas de competitividad de los destinos turísticos nacionales y de los problemas técnicos en el desarrollo de los productos turísticos. Sin embargo, la conciencia de crisis no es suficiente para mejorar la capacidad competitiva del
sector, ya que se sigue haciendo notoria la ausencia de inversiones importantes que mejoren la competitividad; ausencia que se manifiesta en lo escaso de los beneficios que se generan para todos y cada uno de los mercados turísticos.
Para mejorar la capacidad competitiva y de rentabilidad del sector en un marco de sustentabilidad en necesario fomentar las inversiones privadas de calidad, lo que permitirá no solo generar más y mejor calidad de mano de obra, si no también optimizar el nivel de demanda turística. Y con ello, mantener, mejorar y ampliar el empleo, incrementar la captación de divisas y fomentar el desarrollo regional, entre otros beneficios, se requiere por principio, asumir un nuevo paradigma de actuación generalizada que permita ingresar y permanecer rentablemente en el negocio turístico global.
El turismo tiene la capacidad de generar una buena cantidad de beneficios. Pero la rentabilidad de la actividad es relativa. Y es que a pesar de que esta actividad ha sido considerada como estratégica, por los gobiernos y el sector privado, ha faltado enfatizar que la calidad de los beneficios que genera el turismo está en función de lo siguiente: A mayor efectividad en la gestión competitiva de la actividad turística, a mayores inversiones, mayor el alcance de sus beneficios.
Lo anterior no cuestiona la capacidad del turismo para generar beneficios y progreso para Villa Gesell. Pero sí, la intensidad en su logro. Esto es, que los beneficios pueden tener diferentes grados de alcance, que están en función de un sistemático plan de competitividad.
Todos los habitantes del Distrito y fundamentalmente aquellos que tienen actividades públicas, y participan de instituciones intermedias, deberán aceptar un nuevo modelo de desarrollo sectorial que abandone las prácticas que no han sido favorables para sus negocios. Negarse a esta realidad es realmente suicida. La persistencia de algunos geselinos en impedir la construcción del complejo Mandalay, no está cuidando un médano. Está decretando el fin de las inversiones privadas en Villa Gesell. O sea... Están impidiendo el desarrollo económico de la Villa. Y esto es un pecado capital.