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Sobre el
amor y otras ausencias
BITÁCORA DE UNA NOSTALGIA
12 de
noviembre
Aeropuerto. Sostuve tu mano y luego, un poco más, tu mirada. Después avanzaste
hacia la sala de espera. Ahí empezó la agonía, mientras observé cómo te
alejabas.
14 de
noviembre
El lugar común dice que siempre es más difícil para el que se queda que para
quien se va. Es cierto. Me acosa la cercanía de los objetos que me traen tu
recuerdo; hasta la rutina es una trampa insalvable. Todas las cosas que te
pertenecen, todas las que alguna vez rozó el aire de tu falda, me tienen
sitiado. Hoy tu cepillo de dientes estuvo a punto de provocarme una crisis
nerviosa.
20 de
noviembre
Ayer llegó una carta tuya. Lleva 36 horas sobre la mesa del comedor, cerrada,
como un pequeño ataúd. He decidido no abrirla. ¿Qué estarás haciendo justo en
este momento? Decidimos no fijar reglas, tal vez fue lo mejor, pero ahora me
siento como un barco sin ancla, sin vela, sin viento.
24 de
noviembre
Hoy decidí no invocarte sino una vez cada quince días. Nada más. Será la
ceremonia de tu presencia ausente que te mantendrá próxima a mí. Ninguna
comunicación. Tus cartas permanecerán cerradas. He desconectado el teléfono. En
tanto más te extrañe más estarás conmigo.
27 de
noviembre
No pude hacerlo. Un telegrama te desencadenó entera. La tentación es sal en la
herida de mi angustia, pero debo resistir. Sólo quiero escuchar lo que tu
recuerdo me susurra al oído.
11 de
diciembre
Hoy se cumple el primer plazo de dos semanas. Apenas puedo creerlo. Ha sido una
batalla terrible, devastadora. Sin embargo, la facilidad con que tu recuerdo
convive conmigo me lo ha hecho posible.
25
diciembre
Una vez más logré no invocarte en estos quince días, no hablar contigo
mentalmente, no pensarte. Pero tu recuerdo no ceja de tomar por asalto mis ratos
muertos, mis sueños, mis noches. Comienzo a disfrutar su presencia.
Enero
No tengo
idea cuánto tiempo haya pasado. Hoy tu recuerdo hizo el desayuno. Cocina muy
bien y sus piernas son más bellas que las tuyas. De hecho me parece que tiene
todas tus cualidades, pero mejoradas. Esta noche pienso comprobarlo. Por favor,
no se te ocurra volver. |