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LA PAYADA DE LA SEMANA
Teatro, cine, amores, frío, calor,
promesas, vida en definitiva.
Una buena semana del payador
Que semana que pasó
el payador de la playa
en ojotas y con malla
a la villa recorrió.
La verdad, se deslumbró
ante tamañas bellezas,
vio más colas que cabezas,
tiradas sobre la lona...
¡Sobraba testosterona,
era tiempo de proezas!
Más al final se aquietó
tendría otro verano...
y sudando como enano,
sus negros ojos, cerró...
A otro sitio voló
con su limpia cabecita,
y pensaba en la cita
que pronto disfrutaría.
Es que a su casa vendría
a quedarse, “la pibita”.
Es un lujo la espinela
un arma de seducción,
a veces es diversión,
0 las dos en paralela.
El payador se abroquela
en la rima consonante,
y como es atorrante,
sabe aprovechar su don.
Siempre ha sido querendón,
y en la cama, es brillante.
Y como viene jugando
con el canto improvisado,
pasará por ilustrado
en lo que sigue rimando.
Los versos irá acarreando
en su vibrante garganta
el no sabe, pero canta,
y pa peor canta fuerte…
La verdad, que tiene suerte
ninguna china se espanta.
Arcilla con pensamiento
se quiebra por ser arcilla,
más por pensamiento brilla
y hace eterno su momento.
Y si tiene sentimiento
con más fuerza se agiganta:
cuando el Amor es quien canta
sésamo es del monte oculto
y a su más devoto culto
el llanto quizás quebranta.
Un cigarrillo encendido
no dura más que un minuto
y la mujer que disfruto
se va y me deja dormido.
El vino recién bebido
nunca aguarda en la garganta,
se marchita cada planta
del jardín de mi querencia
y su muerte ya sentencia
el jilguero que bien canta.
La pibita me llamó,
por eso voy a charlar,
no la voy a ningunear
pues ella se lo ganó.
Desde que me conoció
dejó todo lo anterior
dice que es por amor
el que nunca había sentido...
Y estoy comprometido
jugado hasta el honor.
Como me hice el poeta,
me pide ella un soneto,
para que merda me meto,
en cosa tan indiscreta…
seguiré la jugarreta
y soneto le daré
al toque lo escribiré
también será repentista.
Que el Brujo Rosa me asista,
después le agradeceré.
Mi vida, tras la pantalla
se esconde tu bello sueño
y esos besos sin dueño
que me darás sin batalla.
El payador que no calla
mejora su desempeño
y habrá de cumplir su sueño
de verte pronto en malla
Mi mar ya te está esperando
y mi bosque te imagina
caminando de mi mano.
Ahora sigo parlando
y mi cuarto se ilumina
seguro que no es en vano.
Te la sigo el Domingo
con una nueva edición,
Laburaré un montón,
con la ayuda de mi pingo.
Seguro que no la chingo,
se vienen días triunfales...
Respiraré bellas sales,
caminando junto al mar...
Conjugaré el verbo amar,
terminando viejos males...
Te dije, amo la playa
y las ninfas que la pueblan,
las rodillas se me dueblan
y se me afloja la malla.
Yo las mantengo a raya,
y no a cualquiera atiendo.
Vos bebota andá sabiendo,
que el payador es famoso.
Tiene un instrumento hermoso
y ya lo irás sintiendo.
Te esperamos en la villa,
de vacaciones, ahora,
y si vos sos soñadora
tu vida será sencilla.
Él cielo que siempre brilla,
la playa con su belleza
han de darle a tu cabeza
la paz que siempre añoraste.
Y los sueños que soñaste
en Gesell serán certeza.
Y no me olvido del hada
ni del duende juguetón,
que te espera en el rincón
del bosque en cada alborada.
Y si con la persona amada
te cruzás con uno de ellos
tendrás los días más bellos,
con que soñaste jamás.
Vení a Gesell, que esperás...
¡A romper los siete sellos!
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