Menos de 140 caracteres. Un ejemplo de que se
puede decir nada en pocas palabras. El título no se cuenta eh.... Antes uno
diferente.
O sea
Éste es el comienzo. En el comienzo no hay nada más que el
comienzo, y no importa.
Éstos son los medios. Los medios no tienen razón de ser
aun, porque no ha llegado el fin. Los medios son sólo un camino para el fin.
Éste es el fin. Aquí los medios toman sentido, porque el
fin justifica los medios.
O bien:
Éste es el comienzo. En el comienzo no hay nada más que el
comienzo, y no importa.
Éstos son los medios. Los medios no tienen razón de ser
aun, porque no ha llegado el fin. Los medios son sólo un camino para el fin.
Éste es el fin. Sin embargo, los medios no tuvieron sentido
al llegar acá, porque el fin no justifica los medios.
Como se ve, todo depende del fin.
Canción
Aligero mi andar para alcanzarte. Pero ya sabés que sólo serás canción, y vas
tomando distancia envuelta en la neblina de una llovizna gris.
Resquieca
Se murió en la mañana, cuando no podía ser más ni menos lo
que siempre había sido. R.I.P.
Espejo
Solamente se ponía triste si adivinaba en otros la
tristeza.
Cada mañana veía en el cuarto de baño su afligido semblante.
Muchas
Es cierto que de la muerte me liberaré muriendo, ¿pero
cuántas muertes he de morir para dejar de amarte?
Duda
Cuando le dije que a la izquierda tenía un corazón dulce,
se quedó pensativa. Luego de una eternidad preguntó: ¿tu izquierda o la mía?
Ubicación
Esta mujer se me aparece cuando creo en los fantasmas,
cuando no, transcurre transparente entre mi pellejo y mis huesos.
Pudendas
No olvide usted, señora, que si no nos vimos las almas,
nuestras partes sí que se vieron frente a frente.
Desparejas
Dijeron que iban a estar siempre uno al lado del otro.
Entonces se perdieron en esa relativa duración de sus vidas paralelas...
Arte
No era un asesino; sí, un artista. Sólo que su producción
consistía en naturalezas muertas.
Vecinita
-Vamos a jugar
-No quiero.
-Si no jugás le digo a mamá que me bajaste la bombachita.
-Bueno…. ¿A que jugamos?
-Al papá y a la mamá.
Igual
Entré en la habitación y ahí estaba, igual que siempre,
triste, llena de voces, de cosas, de palabras. ¡Claro! como mi vida, o la tuya.
Mariposas
Después de sentir por primera vez mariposas en el estómago,
aquel enamorado murió de indigestión.
Terquedad
¡Sí existe! - gritaba terco el
ciego, pues se consideraba el defensor número uno del amor a primera vista.
Espanto
Una vez conocí a la mujer perfecta. Salí corriendo
Dificultad
No entiendo por qué tengo que madrugar para lograr mi sueño
Celestial
Me ordenó mi confesor ponerme
al servicio de Dios. Ahora convierto mujeres puras en pecadoras que redimir.
Vocación
A la mañana escribía ensayos. Poesías, al mediodía. A la
tarde corregía novelas. A la noche no dormía. Trabajaba como guardián de sueños
Irreales
Entonces un aplauso interminable afloró desde las butacas,
donde otros espectros vivaban por más protagonismo...
Inutilidades
Los fantasmas no asustamos a la gente. Somos, por el
contrario, amables y hermosos. Pero nadie nos ve.
Comienzo
Todos los días me preparo para ser escritor. Todos los días
voy visitar las librerías y pido las obras que todavía no he escrito.
Los tradicionales
CORTITOS Y AL PIE
Revisionismo
Le encantaba el arte y la pintura pero nunca había podido
acudir a ningún museo importante, así que de vez en cuando, se recreaba la vista
con visitas virtuales a través de Internet e imaginaba que paseaba por las salas
vestidas con sus cuadros favoritos.
Cuando estaba absorto contemplando el retrato de Adán y Eva
de Tiziano, se sobresaltó al ver que la mujer se movía y un brazo con una
hermosa manzana surgía del monitor mientras ella le decía dulcemente:
-¡Come de mi fruta y llévame contigo! Estoy aburrida de ser
un personaje pintado y de llevar tanto tiempo encerrada en este jardín con el
mismo hombre. Quiero vivir y conocer otros mundos, por favor…
Él no pudo resistir a la tentación y comió de la manzana…
Un instante después sintió como una fuerza le absorbía y se
encontró desnudo junto a Adán. Desde allí, pudo ver como, al otro lado de la
pantalla, una hermosa mujer apagaba la computadora.
Destiempo
Porque soñar es cosa de dos. Uno solo, apenas si logra
construir ilusiones. Porque cuando se busca establecer un hogar, no siempre es
lo mismo que tener una casa. Porque decir "te amo" implica que existe alguien
quien lo escuche. Porque no es lo mismo sentarme junto a ti, que estar a tu
lado.
Porque me doy cuenta que sólo de parte mía existió el amor.
Hoy, cuando ya no esperaba verte más, y por fin decides
soñar, tener un hogar, amar, escucharme y estar a mi lado, precisamente hoy,
decidí partir.
Castigos
Se castigaba con severidad a todo aquel que escribiera una
mala historia.
Germán Delgado supo de este ajusticiamiento: luego de
publicar su primera novela, misma que era aburridísima, los empleados del
intendente simplemente le cortaron las manos.
Los periodistas de moda reseñaron el hecho. Dijeron que
Delgado, sería siempre —de permitírsele seguir escribiendo— un pésimo escritor,
y se olvidaron de su nombre.
Germán Delgado, sin embargo, aprendió a escribir con los
pies y publicó otro libro. La ley, en esta ocasión, fue implacable de nueva
cuenta: le cortaron las piernas.
Delgado ya no publicaría más obras. En cambio gustó de
contar cuentos, invariablemente insulsos, en la Plaza Primera Junta, Todos los
que por casualidad lo oían, temerosos de perder las orejas —según el más
reciente decreto—, le arrancaron la lengua.
Hoy, lo único que hace es tomar el sol en una reposera, en
la playa más cercana a su casa, y quien lo mira, piensa inevitablemente en una
buena historia…
Jodidas
Mis tías solían acercarse a mí en las bodas, dándome
golpecitos en el hombro y diciendo: "Eres el siguiente...
Dejaron de hacerlo cuando yo empecé a hacer lo mismo con ellas en los funerales.
Incógnita
-Papá ¿De dónde vienen los niños?
-Los traen las cigüeñas
-¿Y los juguetes?
-Los traen los Reyes Magos
-Entonces... ¿Qué carajo hacés vos?
Sabio
Contemplé su cuerpo entre las
limpias sábanas de hilo añejo; de su arrogancía nada quedaba sino la debilidad,
el abandono y la vulnerabilidad de aquellos cuatro pellejos en que su carne se
convirtió.
Su voz casi inaudible, con el
esfuerzo del moribundo, quiso dejarme su único legado: “Llegar a viejo sin
haberse enamorado nunca, es no haber vivido. Amé una vez; duro poco, muy poco,
pero lo suficiente y tan profundo, que me valió la pena haber gastado todos mis
días en vivir una hora“.
Ídola
La farmacéutica loca consiguió finalmente, tras muchos y
vanos intentos, hacer germinar en el jardín del manicomio las anfetaminas
robadas. Los demás internos acudían todas las tardes a contemplar cómo su
compañera regaba el arbusto. Más de una (y más de uno) adquiría a cambio de
compensación no siempre económica un buen puñado de sus hojas; y, aunque
tuvieron que soportar algún que otro electroshock poco pertinente, nadie reveló
la procedencia de los cigarillitos aquellos con los que traficaban.
Llegada la primavera la rebelión fue a peor. Los pacientes comenzaron a inhalar
determinadas flores que los sacaban de quicio; aunque eso sí, les animaban
muchísimo. Los médicos nunca consiguieron encontrar el germen de aquel trastorno
colectivo que acabaría por destruir la institución que tutelaban.
Finalmente, ni celadores ni vigilantes ni médicos, pudieron contener la
avalancha de locos que se fugó del psiquiátrico. Todos llevaban consigo una
curiosa fruta con forma de gragea. Todos excepto la farmacéutica, que fue sacada
a hombros: ella llevaba una cesta entera.
Rectas
Aquella mañana los habitantes de la ciudad, despertaron
sobresaltados: durante la noche, alguien había robado todas las esquinas. La
ciudad quedó diáfana, recta, larguísima. Al principio cundió el caos; los perros
buscaban desesperados un recoveco donde orinar, las putas no sabían donde
apoyarse y los ladrones no encontraban una sola arista desde la que sorprender a
sus víctimas. Con el tiempo, casi todos fueron adaptándose a la nueva estructura
urbana. Comprendieron que la vida sin esquinas es más aburrida, pero más segura,
y así nuestra ciudad se convirtió en un lugar calmado, previsible, donde no hay
lugar para los ladrones, ni para los perros ni para las putas. Un lugar, en fin,
donde no hay lugar para las sorpresas.
Liberalidades
Cuando la reina blanca venció a la reina negra y se situó
en el centro del tablero, creyó estar en posición ventajosa hasta que los
alfiles, modificando sus movimientos rutinarios, se abalanzaron sobre ella y
comenzaron a despojarla de sus vestimentas. Pronto se unieron a ellos las torres
y los peones, dispuestos a manosear a la dama entre los muslos, mientras los
reyes observaban extasiados como se tocaban unos a otros. La reina, rendida de
placer por esta nueva táctica —completamente expuesta—, fue penetrada en varias
ocasiones, sin ofrecer resistencia al brioso galopar de los caballos. Desde
entonces, las reinas ya no luchan por proteger al rey, sino por llegar al centro
del tablero.
Decisiones
Los habitantes del planeta I. D. A., atrofiados sus
genitales tras miles de mutaciones, se reproducen mediante la transmisión del
pensamiento. Analizadas las posibilidades de instalar una colonia en La Tierra,
han desestimado compartir el planeta con seres que, atrofiado su cerebro tras
miles de mutaciones, toman las grandes decisiones con los genitales.
Armonía
—...y Maestro, ¿qué utilidad tiene el rito de la
disociación? —preguntó el joven monje a su preceptor.
—Es algo que... descubrirás por ti mismo, cuando estés preparado—. Y con un leve
gesto dio la enseñanza por terminada e invitó a su discípulo a abandonar el
templo.
Cuando el joven hubo salido, el sacerdote acarició por un tiempo sus largos y
blancos bigotes, aspiró el ambiente de sándalo y, una vez concentrado, se
dispuso a disociarse. Sin prisas, con la habilidad propia de su experiencia
centenaria y según las enseñanzas del Yijing, tomó su cabeza con las manos, la
separó del cuello con delicadeza, la acercó a su sexo y con una espiritual
autofelación restableció la armonía entre el yin y el yang.
Génesis
El Universo se encuentra atiborrado de cosas inútiles y
seres decrépitos cansados de regenerarse. No hay átomo que no forme parte de la
inmundicia en esta cloaca cósmica que invita a la implosión, donde los remolinos
alimentan a los hoyos negros, monstruos devoradores de ignominia y dioses
caducos que parirán un nuevo creador, a quien le tomará siete días iniciar el
ciclo otra vez.
Cumple
“Pensá un deseo y decilo en
silencio mientras las apagás” – le dijo su padre al tiempo que encendía, una a
una, las catorce velas de su torta de cumpleaños. Cerró los ojos, aspiró
profundamente y pensó “quiero dejar de ser niño, quiero convertirme en un
adulto”. Un instante después sopló con todas sus fuerzas sobre las pequeñas
velas de colores y las fue apagando. Apagó la vela de los miedos nocturnos, la
de llorar cuando se hacía una herida en la rodilla y la de pisar los charcos.
Siguió soplando y extinguió la llama de levantar la pollera a las nenas, la de
jugar en el barro, la de pintarse la cara con marcadores y la de atar un hilo a
la cola de las mariposas.
Cuando se quedó sin aliento,
abrió los ojos y miró. Había apagado todas las velas, menos dos: la de creer en
dragones y la del derecho a equivocarse.
Entonces sonrió satisfecho de
haber cumplido su deseo.