El intendente Gustavo Barrera se reunió con el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández
DE CANDIDATO A CANDIDATO
El candidato a Gobernador del F p V, Aníbal Fernández recibió a  Intendentes y candidatos a Intendentes de la V Sección Electoral. Gustavo Barrera fue felicitado por el funcionario nacional y sus pares, por la contundente victoria en las PASO y recibió un fuerte respaldo a su candidatura para el mes de octubre. El Jefe de Gabinete prometió ayuda económica para concluir algunos proyectos de importancia que está gestionando el Municipio.

El encuentro se dio en el marco de una serie de reuniones con intendentes y candidatos a la intendencia de toda la provincia de Buenos Aires. Aníbal Fernández, recibió un "contundente apoyo" de los intendentes de la Quinta sección electoral.
De esta manera, en la reunión se expusieron temas relacionados a la situación política en cada distrito.
Cabe destacar que el Intendente Gustavo Barrera consiguió un alentador respaldado electoral  que lo posicionó en la 5ta sección y en la Provincia, como uno de los intendentes con más proyección.
En ese marco, se comenzó a delinear los aspectos centrales de la campaña electoral con miras a los comicios del próximo 25 de octubre.


Del encuentro con Aníbal Fernández participaron: Darío David de Ayacucho, José Enrique Echeverría de Balcarce, Francisco José Echarren de Castelli, Gabriel Macchi de Chascomús, Facundo Celasco de Dolores, Jorge Piru Eijo de General Belgrano, Félix Tolosa de General Guido, Fernando Llera de General Lavalle, Alberto Gelene de Las Flores, Carlos Racciatti de Lezama, Diana Arguello de Lobería, Fabián Maya de Maipú, Jorge Paredi de Mar Chiquita, Raúl Basualdo de Monte, José Luis Vidal de Necochea, Juan Pablo De Jesús del Partido de la Costa, Pablo Marchesín de San Cayetano, Pablo Bossio de Tandil, Héctor Olivera de Tordillo, Gustavo Barrera de Villa Gesell, Juan Manuel Cheppi de Mar del Plata, Fabián Alejandro Blainstein de Las Flores y Mario Goicoechea de Necochea.
No pudieron concurrir los intendentes Alfredo Walker, de Pila, ya que el municipio está seriamente afectado por las inundaciones y Cristian Popovich, de General Madariaga, quien se encuentra de viaje.

 

Más allá del protocolo

El encuentro del Intendente Barrera con el Jefe de Gabinete y candidato a gobernador Aníbal Fernández, para el análisis político adquiere particular relevancia.  Gustavo debía revalidar su gestión. En su fuero íntimo sabía que necesariamente, para emprender muchas de las acciones que se vienen, además del apoyo “que sentía”, debería tenerlo desde lo numérico. Transformar esa sensación  en realidad. Las PASO convalidaron lo que hizo y le dan respaldo para lo que falta hacer. Fernández se mueve con claridad en la arena política aunque haya tormenta y muchos pierdan la visión. Sabe del valor de los políticos natos. Aquellos que la gente quiere simplemente porque sí. Y el Intendente geselino es uno de los tocados por esa varita mágica que a muchos le es esquiva. Barrera está un paso de ser el dueño definitivo del poder político. Por primera vez en la historia de Villa Gesell, las corporaciones no son parte del mismo ni en forma directa ni indirecta.

Acompañado por Sebastián Álvarez, Gustavo transitó el Senado Provincial, estuvo con Gervasio Bozzano y Juan Curuchet, representantes de la V Sección Electoral y con el Ministro de Defensa Agustín Rossi. Se fortalece Barrera en la Provincia y en la Nación. Y encuentra en el HCD a un valioso aliado, que podrá ser su más filosa espada a la hora de defenderlo en hasta ahora, duramente opositor cuerpo colegiado.

Gustavo Barrera no debe estar solo. No hay que dejarlo solo. Decía Felipe González que “La soledad del poder consiste en saber que éste es siempre el último teléfono que suena. Y que yo tengo que decidir. No puedo trasladar la decisión a una instancia superior”. Y es una correcta definición. Lo malo en este caso es que Barrera debe atender todos los teléfonos. Desde el primero al último. Y dar respuestas en todos. Algunos cuadros intermedios y aliados circunstanciales, fallaron o  fallan o directamente no trabajan activamente para  consolidar una estructura política, una herramienta política que Barrera  tiene construcción. Casi todo depende de él, pero ya no solo de él. Deberá conformar un equipo dinámico, que decodifique con claridad el mensaje del Frente para la Victoria y lo baje a la comunidad, que sea militante desde lo ideológico, que debata ideas, que genere consensos. Porque está claro, que estos, se generan desde el poder.

 

La Moncloa

En la España, de 1977 se lograron importantes acuerdos entre todos los sectores conformándose el Pacto de la Moncloa. Era un vasto acuerdo social, económico y político del que todos formaban parte y al que todos aportaban algo. Se generó desde el poder y no fue un gesto de debilidad, si no de fortaleza. En nuestro país, se trató de implementar durante la gestión de Alfonsín. En estos tiempos se está fortificando un espacio interactivo: El Consejo Económico y Social.

Es moderno y creativo, aunque su origen puede rastrearse hasta los gremios medievales, el corporativismo moderno surgió en Europa a fines del siglo XIX y cobró impulso con las dos guerras mundiales, ante la necesidad de consensuar pactos de convivencia entre la burguesía y el proletariado para enfrentar al enemigo común. El sesgo corporativo del nazismo –y, sobre todo, del fascismo italiano– lo convirtió en una categoría vergonzante, muchas veces no reconocida, aunque muy útil en la práctica. De hecho, la representación corporativa se fue afianzando en la Europa continental de posguerra, en un contexto de altísimo crecimiento y consolidación del Estado de bienestar.

 

Suma que suma

En este marco, muchos países europeos desarrollaron mecanismos neocorporativos –según la clásica definición de Philippe Schmitter– para sumar a los sectores económicos y sociales no sólo en la fase de consulta, sino incluso en la formulación e implementación de políticas públicas. El objetivo era triple: atenuar los choques de clase, transparentar los intereses que defiende cada sector (que ya no lo haría desde las oscuras sombras de los lobbies sino de manera institucional y pública) y comprometerlos con las decisiones del Estado, lo que contribuiría a reforzar el consenso social y la legitimidad de la democracia.

 

La construcción de consensos

Hay que seguir construyendo consensos, a pesar de las dificultades. El problema no es nuevo. Barrera y su equipo  tienen que lograr que  sectores que se encuentran o se sienten excluidos y creen, porque no entendieron el mensaje, que les será imposible insertarse de manera permanente en el sistema, se transformen en activos participantes del modelo que propone. La negación de los apáticos a creer en la política y de los empresarios locales, en este caso, de creer que inclusión social se contrapone con crecimiento económico, es un problema para Barrera y pueden ser cuestiones que se solucionen con la construcción de consensos básicos en temas fundamentales y con la elaboración de la estrategia comunicacional adecuada.

 

Una herramienta

El Consejo Económico y Social podría ser una herramienta, pero existe el riesgo es que este se convierta en una entidad limitada a las fuerzas organizadas, aquellas que de un modo u otro se mueven dentro de los límites del Estado de bienestar, dejando fuera a todos los sectores sociales, lo que le daría a la buena iniciativa un sesgo elitista que le restaría legitimidad y eficacia y que, al final, podría convertirla en un instrumento decorativo, como tantos que se mostraron en los últimos tiempos.

 

Liderazgo político, condición necesaria

Para lograr objetivos de este tipo hace falta tener liderazgo político.

Este tiene que ver con el arte de saber conducir personas y afrontarlas a su futuro. Esto requiere poner en práctica diversos tipos de competencias. Por un lado, se necesita una habilidad para movilizar personas (el cómo). Por el otro, hay también que saber plantear una estrategia y modificar las estructuras institucionales para lograr resultados positivos (el qué). Finalmente, también es fundamental saber generar un propósito y una misión inspiradores para servir de guía a la acción (el porqué). Los tres elementos, el cómo, el qué y el porqué son igualmente importantes pues contribuyen a generar un impacto similar en términos de eficacia. El cómo afecta a la mejora de las actitudes de la gente, que, a su vez, tiene relación con su acción y movilización. Los qué no tienen ningún efecto sobre las actitudes de la gente, pero afectan directamente a los niveles de éxito en el logro de los objetivos. El porqué da sentido y orientación a nuestras tareas y nos ayuda a comprender la trascendencia de lo que haremos. La detección de oportunidades políticas va ligada sobre todo con los qué, es decir, con la definición y la puesta en práctica de estrategias que aspiren a incidir de manera original en el entorno.

A Barrera la gente lo respaldó para que profundice su gestión. Deberá generar nuevos acuerdos, romper mitos, eliminar murallas y comunicar mejor. Son los grandes desafíos que deberá afrontar en los meses que se vienen. Si lo logra, su camino será llano. Y seguramente, el Intendente lo sabe. Ahora, potenciado por el voto popular, seguramente logrará sus objetivos.

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